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jueves, 6 de septiembre de 2012

Janne Kouri: vencer la parálisis gracias al amor de tu esposa

Jugador espectacular de futbol americano, atlético y guapo. Esa era la descripción que las chicas en la universidad de Georgetown hacían de Janne Kouri. Pero para Susan, su novia, había algo más aparte de lo meramente físico: su alegría, su entusiasmo y el amor desinteresado que tenía por ella. El futuro que tenían por delante parecía de ensueño y digno de un cuento de hadas.
 
Pero el 6 de agosto de 2006 un acontecimiento cambió el rumbo de su existencia. Janne jugaba voleibol playero con un grupo de amigos en un día soleado. Al terminar uno de los partidos, decidió refrescarse y corrió a lanzarse al mar. En el impacto, una fuerte ola de arena lo golpeó de lleno. El resultado fue desastroso: su médula espinal se fracturó, dejándolo, a partir de ese momento, paralizado del cuello para abajo. 
 
«Mientras las olas me arrastraban y el agua me cubría, pensé que ese momento podría ser mi último aliento», cuenta Janne en una entrevista a la cadena de televisión estadounidense ABC News.


jueves, 7 de junio de 2012

Estar enamorado, esa temblorosa y potente fuerza...

«- El mundo no es de color rosa...

- Lo sé. Pero tampoco es negro. Si nos tragamos todas esas calamidades que pasan en el mundo y no tomamos luego un antídoto, corremos el riesgo de caer en un pesimismo bastante peligroso. Podemos pensar que, ya que el mundo está tan mal, no vale la pena hacer nada por arreglarlo. Y pensar así es un insulto para todas aquellas personas que día a día trabajan por un mundo mejor. Yo mostraría esas personas a la gente».

Son palabras de María, la chica protagonista del libro "Me debes un beso" de mi amiga Lucía Martínez Alcalde, que, por supuesto, suscribo íntegramente. Y es que ninguna página del libro tiene desperdicio. Ágil en su estilo, trasluce una gran profundidad y claridad cuando expresa algo tan delicado como los sentimientos humanos. Logra captar tu atención desde el inicio y te lleva de la mano, mientras caminas y creces con María y Alberto: aprendes de sus errores, sonríes con sus alegrías, lloras con sus penas. En fin, un libro que recomiendo con gusto... y que me hace esperar, ansioso, el siguiente de su autora.

jueves, 24 de mayo de 2012

Miley Cyrus (casi) tiene razón en cuanto al sexo

Adiós a los años de Hanna Montana, que parecen ya un sueño. Fueron sus momentos infantiles, poco maduros. Pero también constituyeron el inicio de su fama, lo que le lanzó al estrellato, dentro de la fábrica Disney. Desde entonces, y gracias a su primer single rebelde, I can't be tamed, Miley Cirus ha dado un giro radical y total a su carrera.

Siempre me han entristecido la vida de estos artistas que inician muy jóvenes, incluso niños, sus carreras artísticas. Son muchos los que caminan desde el éxito desmedido al fracaso personal: algunos finalizando en una tragedia sin solución.

Pero hoy, Miley me ha sorprendido. Y no, no fueron sus actuaciones o las polémicas que, tristemente, se van haciendo cada vez más repetitivas. Lo que me impresionaron fueron sus palabras en una entrevista realizada en el programa de televisión dirigido por Amanda Cadenet, en donde la ex cantante Disney habla sobre el sexo. Deshinibida y abierta, se mostró dispuesta a compartir su experiencia en este campo.

viernes, 20 de abril de 2012

Lavar los pies... a tu esposa

Hay imágenes que hablan por sí mismas y a las que las palabras roban protagonismo…

El pasado Jueves Santo, los católicos pudimos contemplar a diversos sacerdotes repitiendo el lavatorio de los pies que Cristo realizó en los últimos momentos de su vida (cf. Jn 14, 4-5). Lo admiramos, pero nunca nos imaginamos de qué manera podemos realizarlo nosotros. 

Matt y Julie Perkins se casaron el 14 de abril, en medio de la alegría de muchos que los acompañaron. Durante el festejo después de la boda, llegó el momento, ya algo tristemente común en los Estados Unidos, en el cual la novia se quita una de sus prendas y la tira a los compañeros del novio. Ese fue el momento elegido por Matt para realizar algo inesperado.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Lo que aprendí de Dumbledore

Acabamos de ver aquí en casa las dos partes de la séptima película de Harry Potter. Yo, lo reconozco, disfruté mucho. Hace ya tiempo que me carcomía la ilusión de ver en la pantalla lo que la lectura de los libros de Rowling me había regalado en numerosas tardes paseando por sus páginas: un buen entretenimiento y la emoción que proporcionaban las aventuras del estudiante de Hogwarts. Sí, las películas me gustaron... y también pude aprender un poco de ellas.

San Pablo da una recomendación en la primera carta a los Tesalonicenses que a mí siempre me ha gustado mucho: «examinadlo todo y quedaos con lo bueno» (5, 21). En este sentido, en cada lectura que hago, en cada experiencia, en cada película busco sacar alguna enseñanza que luego pueda aplicar a mi vida. Y "Harry Potter y las reliquias de la muerte" no fue la excepción. 

viernes, 16 de diciembre de 2011

Corazones de aeropuerto

Aeropuerto de Fiumicino, en Roma: 9:00 p.m. Me encontraba esperando desde hace treinta minutos la llegada de una persona y la pantalla de vuelos me anunciaba, burlona, un retraso de otra hora más.

Resignado, decidí pasear mis ojos entre el resto de mis compañeros de espera. Ahí tenía a ese buen anciano, que la llegada de uno de sus hijos y su familia para la próxima navidad parece que alumbrará un poco la noche. Más adelante, estaba la joven enamorada que miraba anhelante la llegada de su príncipe azul. A mi izquierda, algo cansados, un grupo señores sostenían entre sus manos unos letreros pertenecientes a “Mr. Williamson” a “Mrs. Miles” o a “Sorenberg Group & Co”. Detrás de ellos, tres niños jugaban a perseguirse bajo la atenta mirada de su madre, mientras, de vez en cuando, echaba una ojeada a la puerta de salida por si llegase a salir su marido. Y de la puerta entró corriendo una pareja, pensando haber llegado tarde, para resoplar después, decepcionados, ante la pícara pantalla anunciadora de los vuelos. ¡Cuánta variedad de personajes puede reunir una sala de aeropuerto!

jueves, 8 de diciembre de 2011

María Inmaculada de la A a la Z

Hoy es día de la Inmaculada Concepción, la Virgen Madre, Humilde y Alta, más que creatura (por decirlo con Dante). Por ello, quisiera contemplar con todos ustedes la oración de María desde distintos aspectos. Dice San Ignacio de Loyola que en la oración debemos «ver las personas, oír lo que dicen, ver lo que hacen» «y después reflectir en mí mismo para sacar un provecho» (Ejercicios Espirituales, nn- 106-108). Ahora, y tomando algunas ideas del P. Pedro M. Iraolagoitia, SJ, quisiera que veamos y oigamos lo que María Inmaculada quiere decirnos hoy.


***** 

sábado, 26 de noviembre de 2011

Sufrimientos que no deberían existir

Hay sufrimientos que no deberían existir. Sufrimientos que nos doblegan por su injusticia y crudeza. Desoladores, terribles. Es tal su dureza, que llegan incluso a romper nuestra confianza y nuestro amor a Dios, de lo fuerte que golpean los cimientos de nuestra vida. Y aquí no se escapa nadie: hombres y mujeres, seglares y sacerdotes, niños y adultos. Todos, de una manera o de otra, sufrimos. 

jueves, 24 de noviembre de 2011

Treinta años cuidando a su hija en estado vegetal

El 10 de noviembre pasado, el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, lo nombró Caballero de la República, un honor que pocos obtienen. Su hija Cristina, por su parte, recibió la ciudadanía honoraria de Boloña por un voto unánime del Consejo Comunal de la ciudad. ¿Y cuál es el mérito? Amar mucho. Sí: porque Romano Magrini ha dedicado los últimos treinta años de su vida a cuidar a su hija Cristina, postrada en estado vegetal.

Todo empezó el 18 de noviembre de 1981. Cristina tenía apenas quince años y un automóvil la embistió de frente mientras regresaba a casa después de un día de colegio. Ahí comenzó el calvario para Romano. Al principio le ayudó su mujer, pero hace nueve años que, en palabras de Romano, «se fue al cielo». Desde entonces, la cuida solo. Pero no se queja: «estoy contento. No me cuesta nada cuidar a mi hija». Palabras que van acompañadas de la pasión con que la atiende cada día. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Mi hija Down me ha enseñado la redención en la imperfección

Nella
(Courtesy of Kelle Hampton)
No podía creerlo cuando lo escuchó. Es más, incluso pensó que su vida se habría terminado definitivamente en el momento en que su hijo naciese, allá por enero. Éstos eran los sentimientos que Kelle Hampton, una joven madre de Florida casada con Brett en el 2007, experimentó cuando el médico le dio una de las noticias más fuertes de toda su vida: su hija Nella Cordelia tenía Síndrome de Down.

Pero retrocedamos en el tiempo y veamos cuál fue el camino que Kelle recorrió. Así lo relata ella misma: «Al principio, me sentía lista para dejar de lado mi oasis de confort y atravesar la dificultad, porque sólo así podemos cambiar el guión de nuestra vida y transformarla de aburrida a una de Óscar».

Pero no bastaba con "decidir tomar el toro por los cuernos" y lanzarse. No. «Debo ser honesta: hasta ese momento lo más difícil en mi vida sólo había sido tener a mi marido Brett lejos de casa por trabajo [...] Después esperar un segundo hijo. Perder uno; y quedarse de nuevo embarazada. Parecía tan real y, al mismo tiempo, un sueño. Preparar y tener todo en orden... perfectamente: la música para el momento del parto, las mantas hechas a mano y dobladas, todo lo necesario para el regreso a casa, el blusón que había comprado para la ocasión [...] Todo iba exactamente como pensaba e incluso mejor».

martes, 8 de noviembre de 2011

Estoy enamorado de quien quiero que tú te enamores

Estoy enamorado de la persona más extraordinaria de este mundo. Y cómo no iba a estarlo, pues desde el primer momento no ha dejado tranquilos mi mente y mi corazón. Me ha hecho adicto suyo; ya no puedo vivir sin su presencia. Sólo mencionar su nombre hace saltar un resorte interior capaz de lanzarme a empresas inimaginables. Le encuentro en todo lo que veo y siento. Cualquier dificultad se me hace pequeña comparada con lo que me da. Es mi fuerza, mi sostén, mi aliento, mi todo.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Virtudes a ritmo YouCat: una exposición musical (segunda parte)


 Cualquier corredor profesional sabe que el ritmo que se dé a la caminata debe ser siempre constante. No se puede uno detener, porque llega el cansancio o el sofoque pues, tarde o temprano, se acaba por dejar la marcha. Esto es lo que las virtudes hacen en la vida espiritual: ayudan a caminar constantemente por la vía de la perfección. Y, ¿se puede ser perfectos? Sí, pero al modo humano. ¿Es decir? Que se puede ser perfecto, pero con defectos y caídas. No podemos ser santos como Dios o como los ángeles. Tampoco somos máquinas que nos dan una orden de “no pecar” y ya. No. Nosotros caemos y nos levantamos. Y, sobre todo, buscamos amar. Esa es la perfección humana.

Pero en este recorrido, necesitamos continuamente de ayuda: somos, si se me permite la expresión, discapacitados de la gracia. Sin Dios, nada podemos hacer. Y por eso Él nos concede su ayuda constante.


En la primera parte de este artículo, analizábamos las virtudes cardinales, esa colaboración nuestra en nuestro camino de santidad. Hoy veremos las virtudes teologales, el punto de encuentro entre Dios (que nos las regala) y nosotros (que debemos cultivarlas). Ellas son el empuje de Dios para nuestra carrera; la savia que riega toda la planta de nuestra vida.

Aquí va, pues, esta segunda parte de esta exposición musical sobre las virtudes.

sábado, 17 de septiembre de 2011

La compasión de los discapacitados

«Al principio, mi mamá no quería cargarme, ni amamantarme, ni nada de eso. […] Les tomó tiempo de darse cuenta que Dios no tuvo un error conmigo. Que no se había olvidado de ellos o de mí».

Estas palabras, venidas de la boca de esa sonrisa andante llamada Nick Vijucic, pueden parecer duras; de hecho, lo son. Y muchos experimentan una rabia tremenda. Pero cuando se descubre que Nick no tiene brazos ni piernas, la ira se transforma rápidamente en compasión.

Muchas veces me he preguntado qué sentirán personas como Nick cuando los ven un par de ojos cargados de compasión. ¿Gratitud? ¿Tristeza por sentirse diferentes? ¿Cansancio? Yo creo, más bien, que lo que muchos de ellos experimentan –no todos, claro está– deja a más de uno boquiabierto e incluso sospechoso de su autenticidad. Y es que estoy convencido que son ellos los que sienten compasión de nosotros, los así llamados “sanos”. Y para demostrar esto, además de lo ya conocido de Nick, aquí unos botones de muestra.

lunes, 30 de mayo de 2011

El niño y su ídolo

En medio de los videos que suelen llegarme, hubo uno esta semana que me llamó particularmente la atención y que quisiera compartir con ustedes.

Se trata de un niño (Abraham Mateo) que tiene un ídolo (el cantante español David Bustamante). Es tanto su afán en imitarle que acude a un programa de caza talentos en la música a Canal Sur, en Andalucía, España. El chiquillo canta bien; sorprende a todos. Su mirada franca y su cara de buena gente conquista.  

martes, 10 de mayo de 2011

Somos más

«Cuando estamos enfermos, cuando el terror psicológico o físico se apodera de nosotros, cuando nuestros hijos mueren en nuestros brazos, gritamos. Que ese grito resuene en el vacío, que sea un reflejo perfectamente natural, incluso terapéutico, pero nada más, es casi imposible de soportar».

Estas líneas de George Steiner han revoloteado en mi interior al ver una imagen que se ha reproducido por internet con los atentados terroristas más grandes de toda la historia (gracias a Bin Laden y compañeros). Repasando, recordé mi estancia en Madrid y las caras pintadas de sufrimiento y angustia que sellaron el 11 de marzo de 2004, y que aún nos persiguen como fantasmas de ultratumba.

jueves, 28 de abril de 2011

Fidelidad antinatural

El grupo sevillano Siempre Así  dice en una de sus melodías que “hay abuelos que se quieren y su amor es todo lo que tienen” y me parece que es una gran verdad. Lo único que les queda de aquellos años de juventud se cimienta en ese quererse continuo y correspondido, cargado de ternura. Conozco innumerables testimonios en esta línea.