jueves, 23 de agosto de 2012

Liz Murray, la mendiga que se graduó en Harvard

«Me llamo Liz Murray y he nacido en Bronx, concretamente en el año 1981. Toda mi vida la he dedicado a cuidar a mis padres y hermanos por lo que no he tenido muy buena enseñanza, pero he conseguido sacarme el instituto en tan solo dos años. Me gustaría estudiar en esta universidad porque así me podré sacar una carrera y tener un trabajo digno».  

Estas fueron las palabras que la joven Liz redactó para ser admitida en la prestigiosa universidad estadounidense de Harvard. Son unas líneas que le han costado sangre. Cada letra arrastra una historia de sufrimiento y de lucha: una historia que ella misma ha compartido, años más tarde, en su autobiografía titulada “Breaking Night”, en donde cuenta su paso de ser una niña de la calle a convertirse en una conferenciante de éxito.

Ya desde el inicio, su camino comenzó cuesta arriba. Sus padres, dos hippies sumergidos en el mundo de la droga de los años setentas, nunca consiguieron salir adelante de su adicción. Llegaban incluso a robarle a su hija el dinero de su cumpleaños o un pavo que una iglesia les había regalado para poder comer, con tal de conseguir droga.  
 
«Aprendí desde los cuatro años que mamá y papá tenían extraños hábitos de los que no me informaban», dice Liz, que transcurrió su primera infancia en las calles del Bronx. 

Una niñez casi carente de estudios. Porque, ¿cómo integrarse en una escuela si estás llena de piojos y hueles a orina? Y tampoco el sustento diario era fácil: «Comíamos cubitos de hielo o repartíamos un tubo de pasta de dientes para cenar».
 

Liz con su madre

No obstante, su madre siempre le repetía, una y otra vez, que vendrían tiempos mejoresUnos tiempos que parecían lejanos para todos. Para su madre que, enferma de sida, murió cuando Liz contaba con dieciseis años. Para su padre que, incapaz de afrontar la situación económica y familiar, se trasladó a un refugio para los sin techo. Para su hermana, que sólo pudo salir adelante agenciándose el sofá de un amigo en su casa. Y, por supuesto, tampoco llegaron para Liz, que se quedó en la calle contando con los bancos de los parques y los vagones del metro como hogar. 

«Me convertí en una de esas personas a las que nadie se quiere acercar cuando la ves por la calle», cuenta.

Liz con su padre, tras su graduación
¿Tiempos mejores? Sí, llegarían. Pero fue Liz la que decidió que deberían llegar. Con diecisiete años decidió volver a las aulas de clase y, en sólo dos años, sacó todo el instituto, gracias a un alma caritativa que decidió darle clases nocturnas. Y fue ese mismo ángel de la guarda el que la llevó de visita, junto con otros estudiantes, a la Universidad de Harvard.

Fue ver el edificio universitario y quedarse Liz enamorada desde el primer momento. ¡Tenía que estudiar ahí! ¿Cómo lo haría? No lo sabía, pero estaba dispuesta a cualquier cosa.
 
Y así fue como se enteró de que el New York Times daba becas a los buenos estudiantes. No lo pensó dos veces: la consiguió. Entró en la Universidad y en junio de 2009 se graduó en Psicología, profesión que ejerce compaginándola con las conferencias que da por todo el mundo a jóvenes y ejecutivos sobre motivación personal.
 
 
Ciertamente, la experiencia de Liz (ya hecha también película) es un caso extremo. Pero también es verdad que puede mostrarnos que, sin importar lo que pase, siempre puede uno mejorar su situación personal. En una entrevista concedida al diario español ABC, Liz lo resumía así: «Intento transmitir que no importa lo que te haya pasado antes en tu vida, siempre puedes hacer algo para avanzar. Siempre se puede tomar una decisión, una decisión que cambie las cosas».

26 comentarios:

  1. interesante y motivante historia de exito

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  2. vi tu historia convertida en una "película"; muy interesante tu vida en verdad llore con tu historia y no por lastima sino por ver cuanto se logra aun a pesar de las dificultades cuando se quiere encontrar un mundo diferente para vivir en el, Dios te bendiga .....se que no lo necesitas pero mucho éxito.

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    1. yo tambien llore con su peli y la verdad que esa pelicula me transformo totalmente y cambio mi manera de pensar y ver el mundo

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  3. Yo vi la película y en verdad es una cachetada a la mediocridad, una cachetada a ese no puedo, te hace tomar acción y preguntarte que es lo que quieres en la vida y lo que quieres lo puedes tener con tu perseverancia.

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  4. cuanto valor, muy motivadora esta historia

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  5. una gran enseñanza, una gran persona, se merece l mejor, felicitacions

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  6. Dios, te pido a traves de tu hijo Jesucristo que bendigas por siempre a Liz Murray una mujer ejemplar en el mundo en que vivimos, donde las drogas son una plaga maldita que tanto daño hace, permítele ser siempre muy feliz y protege su vida cada día para que siga siendo el gran ejemplo que es, dale mucha salud.

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  7. Liz eres una bendición para la humanidad...

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  8. Liz, tu historia es un verdadero ejemplo para vencer la adversidad.
    Abrazos para ti y tu padre. Atte. JHVS.

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  9. Liz eres una mujer muy valiente.
    Fran Medina

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  10. Lean esta historia y vean la pelicula es aleccionadora

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  11. Bien buena la historia y la pelicula esperando que todos sepan que nunca sera tarde para avanzar.

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  12. Realmente interesante tu historia liz yo tengo tu edad y llegue ha ny cuando tenia 15 nomas de pensar por las necesidades que pasaste me pongo triste dios tevendiga siempre.

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  13. Aprovechar de mis tiempos muertos, en vez de dormir en el bus, da la valentía de seguir como lo hiciste,bendiciones. Eleonora

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  14. ME GUSTO MUCHO SU HISTORIA Y NOS DA ANIMO DE SEGUIR ADEANTE

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  15. es muy ejemplar esta historia ya que abemos muchos jovenes que no valoramos a nuestros padres y nos da verguenza de ellos es la muy linda la historia

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  16. Una historia de mucho valor y reflexión. Podemos ir por la vida carganfo nuestro costal de escusas y pretextos y con el NO PUEDO siempre o podemos sacar el valor de tomar las riendas de nueatra vida y dirigirla por un mejor camino. Solo hay dos caminos. El fácil de estar hechando la culpa a tido mundo por lo que vivimos y el dificil el convertir todo lo malo que vivimos en energía que nos de la fuerza de emprender un mejor camino, esforzarse al máximo para conseguir lo que uno desea. Desgraciadamente el 99% toma el.camino fácil por eso hay violencia y detrucción porque esa gente que toma el camino fácil no es capaz de construir. Que Dios bendiga a Liz y demos gracias a el señor Jesucristo que deja en este mundo gente como Liz como ejemplo de superación, bienestar y amor por la vida. Gracias a estas historias miles de personas podrán corregir sus vidas y labrarse un mejor futuro. Bendito Dios y bendita Liz Murray

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  17. Imposible de creer, historias como estas pasan a diario y no hacemos nada por cambiar, nos invade la mediocridad. El cambio esta en nosotros, las ganas de luchar y salir adelante, la barrera de lo imposible esta en nuestra mente.
    Jamás debe haber algo por lo cual avergonzarnos más que el día que nos demos por vencidos...

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  18. Increible tu historia, me gusto mucho y te admiro un gran ejemplo a seguir, lo más importante no olvidas de donde vienes Felicidades niña personas como tu es dificil de encontrar ... 😉

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  19. Increible tu historia, me gusto mucho y te admiro un gran ejemplo a seguir, lo más importante no olvidas de donde vienes Felicidades niña personas como tu es dificil de encontrar ... 😉

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  20. Increible tu historia, me gusto mucho y te admiro un gran ejemplo a seguir, lo más importante no olvidas de donde vienes Felicidades niña personas como tu es dificil de encontrar ... 😉

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