Hoy es día de la Inmaculada Concepción, la Virgen Madre, Humilde y Alta, más que creatura (por decirlo con Dante). Por ello, quisiera contemplar con todos ustedes la oración de María desde distintos aspectos. Dice San Ignacio de Loyola que en la oración debemos «ver las personas, oír lo que dicen, ver lo que hacen» «y después reflectir en mí mismo para sacar un provecho» (Ejercicios Espirituales, nn- 106-108). Ahora, y tomando algunas ideas del P. Pedro M. Iraolagoitia, SJ, quisiera que veamos y oigamos lo que María Inmaculada quiere decirnos hoy.
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