Son muchos los
que creen que si viviéramos en un país bajo un régimen militar musulmán y
alguno quisiera convertirse al cristianismo, bastaría buscar una comunidad
cristiana en ese país y ya. La realidad, sin embargo, es muy distinta. La Sharía, ley islámica que prohíbe la
apostasía y el proselitismo, crea una especie de parálisis en la sociedad en
este campo. Si no lo creen, pregúntenselo a Joseph Fadelle,
convertido al catolicismo.
Nacido en una
noble familia chiita en Irak, a Muhamed
se le podía considerar de la realeza árabe. Era el hijo favorito y el
sucesor de la dinastía; de ahí que lo llamaran Muhamed. Todo prometía un futuro
próspero, pero algo cambió.