viernes, 7 de octubre de 2011

"Llena de Gracia"

Dios te salve María / Llena eres de gracia / ...


Por Paulina Núñez

Cada vez que rezamos un Ave María, repetimos un tesoro encapsulado. Calculo que no tardamos más de 35 segundos en hacer esta oración, y ni la vida entera en desmenuzar tanto tesoro, bomba, vitamina, botiquín.

Decía Juan Pablo II en una de sus catequesis (8-V-96), que «llena de gracia» es la primera palabra que el ángel le dirigió, antes incluso que su nombre de pila. Esto nos dice cómo ve Dios a María, cómo la llamaba Él, cómo es alguien que se ha dejado llenar por Él. Ciertamente, la gracia siempre nos viene de Dios, pero el mérito de María estuvo en su apertura a esa acción de Dios. A veces podemos creer que Dios espera que "hagamos eso", "dejemos de hace aquello"... y sí, quizás sí, pero sólo si es consecuencia de haberle dejado a Él ser DIOS en nuestra vida, tal como lo hizo María. De Ella se dijo no “mucha gracia”, “sumamente habitada por la gracia”, o “ganadora de la plenitud de gracia”. No. Se la llamó "llena de gracia". Y para precisar aún más este argumento, basta ir al origen etimológico de la palabra: en griego "kexaritomene" implica cierto tipo de acción realizada por Otro, algo así como "hecha llena de gracia". La que se dejó llenar por Dios. 

martes, 4 de octubre de 2011

"Dios te salve, María"

Por el P. Juan Antonio Ruiz J., LC

Podemos distinguir la relación que tenemos con una persona por el modo en como la saludamos: «Dime cómo saludas, y te diré quién es esa persona para ti». Para un ser querido, reservamos las manifestaciones de cariño más cercanas: un abrazo o un beso. Para un conocido, un buen apretón de manos, acompañado tal vez de una palmada en la espalda. Le doy la mano con formalidad a la persona que me presentan por primera vez. Y se tiende a rehuir el saludo a la persona que no se desea ver.

Comentarios al Avemaría

Iniciamos octubre, el mes del Rosario, mes mariano. Esta fiesta fue instituida por el Papa san Pío V para el 7 de Octubre, aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la Batalla naval de Lepanto (1571), atribuida a la Madre de Dios. Hoy, dejando de lado cañones, moros y espadas, los católicos miramos únicamente esos "ojos misericordiosos" de María que, a su vez, se fijan con ternura maternal en todos nosotros. Y repasamos con Ella todos los misterios de la vida de Cristo: «El Rosario en su conjunto consta de misterios gozosos, [luminosos], dolorosos y gloriosos, y nos ponen en comunión vital con Jesús a través –podríamos decir– del Corazón de su Madre» (Juan Pablo II, Carta apostólica Rosarium Mariae Virginis, n. 2).

En un intento de ayudar a nuestros lectores a acercarse mejor a esta devoción milenaria, algunos escritores y blogueros católicos queremos ofrecerles un comentario al Avemaría. Más que una exégesis, quiere ser una reflexión personal de cada uno en torno a una parte específica de la oración. Por mi parte, no puedo sino agradecer a todos su participación y su ejemplo de entrega por transmitir un mensaje cristiano, así como su gran amor a la Iglesia. Estoy convencido que será de gran provecho para todos.

¡Muchas gracias!

P. Juan Antonio Ruiz J., LC

viernes, 30 de septiembre de 2011

Mi lista de cumpleaños

Decía el buen Don Quijote que «de gente bien nacida es agradecer los beneficios que recibe» y creo que ningún día se presenta más al caso para ejercitar la gratitud que el aniversario de tu nacimiento. Y aunque no es del todo evangélico volver la vista atrás para mirar el pasado, en ocasiones creo que hasta Cristo mismo cerraría un poco los ojos y, sonriendo, dejaría hacer. Por eso en mi post de hoy, quisiera repasar con todos ustedes una lista de aquellas cosas que Dios me ha regalado y por las que invito a todos a darle gracias junto conmigo. ¿Me acompañan?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un canto materno que nació del cáncer

La viveza de los ojos de Pamela Cook te llega al alma. Su mirada destella energía y entusiasmo, aunque dejan entrever que su vida no ha sido fácil. De hecho, ya su corte de pelo nos revela, a primera vista, la cruda realidad de su pasado. Y es que Pamela pasó recientemente por un cáncer de mama.

Pero aunque la mención de esta palabra tabú -el cáncer- produce ya un sentimiento de compasión hacia esta joven australiana de 30 años, las fibras del corazón de cualquiera se alteran cuando ella cuenta que le detectaron esta enfermedad en su cuarto mes de embarazo.