Cuando le ofrecieron la oportunidad de poner voz a un video en una agencia de noticias, Anthony Gettig ni se imaginó el giro que ese trabajo iba a dar a su existencia. Porque después de una vida ya más o menos encaminada, su presencia en este mundo parecía ya establecida del todo. Pero Dios quiso asomarse y mostrarle, una vez más, su amor.
¿Cuáles fueron los antecedentes a este momento? Él mismo lo cuenta: «Crecí como protestante e iba a la iglesia siendo niño. Trabajé en la radio, tanto cristiana como secular, y también trabajé para AT por varios años. Finalmente, empecé a trabajar para mi propia iglesia protestante: era el “ministro” de la tecnología».
Pero la experiencia no resultó gratificante. Algunas malas vivencias ahí casi le hicieron abandonar su fe. No detalla cuáles fueron, pero ciertamente esos momentos lo desligaron totalmente de su iglesia. No de Dios, al que seguía orando y pidiendo luz. Y Dios le escuchó…

