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sábado, 19 de mayo de 2012

Anthony Gettig: la voz protestante que se hizo católica en un video

Cuando le ofrecieron la oportunidad de poner voz a un video en una agencia de noticias, Anthony Gettig ni se imaginó el giro que ese trabajo iba a dar a su existencia. Porque después de una vida ya más o menos encaminada, su presencia en este mundo parecía ya establecida del todo. Pero Dios quiso asomarse y mostrarle, una vez más, su amor.  

¿Cuáles fueron los antecedentes a este momento? Él mismo lo cuenta: «Crecí como protestante e iba a la iglesia siendo niño. Trabajé en la radio, tanto cristiana como secular, y también trabajé para AT por varios años. Finalmente, empecé a trabajar para mi propia iglesia protestante: era el “ministro” de la tecnología».

Pero la experiencia no resultó gratificante. Algunas malas vivencias ahí casi le hicieron abandonar su fe. No detalla cuáles fueron, pero ciertamente esos momentos lo desligaron totalmente de su iglesia. No de Dios, al que seguía orando y pidiendo luz. Y Dios le escuchó…

martes, 20 de marzo de 2012

El camino de Devin Rose: ateo orgulloso, agnóstico deprimido, protestante dudoso, católico ferviente

Devin Rose nació en una familia de tradición cristiana, entendiendo con eso que lo eran sólo de nombre. De hecho, en casa le habían inculcado que los hombres provenían de una evolución del “fango original”. Por eso, no es de maravillarse que en su adolescencia, una vez obtenido el uso de razón, Devin se haya declarado con orgullo no creyente. Había nacido un ateo.

Su paso por la escuela secundaria le ayudó a envalentonarse aún más en esta posición, dado el supuesto amplio consenso de sus compañeros en este campo. Pero al llegar a la universidad, algo pasó. A pesar de tener éxito en aquello que realizaba (buenas notas, una novia bonita, el amor de su familia, un montón de amigos, …) había algo que no funcionaba: «empecé a ser devorado por la ansiedad», cuenta él mismo. 

«Me ponía nervioso en las reuniones sociales, en los restaurantes, en el cine; incluso estando en clase. Mi estómago se agitaba y tenía miedo de tener que salir corriendo de la clase, poniéndome en ridículo delante de todos».