viernes, 12 de abril de 2013

Nennolina, la niña de seis años que recorrió velozmente la autopista de Dios


Toda vida consiste en recorrer un camino. La diferencia radica en la actitud con que cada uno decide andarlo, paso a paso. «Se hace camino al andar», que decía el poeta. Y en esta vía no existen diferencias de sexo, edad o condición social. Todos nacemos y crecemos con la ilusión –y la obligación– de llegar al destino final: el encuentro definitivo con Dios. A aquellos que logran este cometido, los llamamos santos. 

Antonietta Meo, una niña italiana, «recorrió velozmente la autopista que lleva a Jesús», como afirmó de ella el Papa Benedicto XVI. «Nennolina – dijo el Pontífice – alcanzó la cumbre de la perfección cristiana que todos estamos llamados a escalar». 

¿Quién fue esta niña santa? Nació el 15 de diciembre de 1930, en el seno de una familia piadosa, en donde, entre otras cosas, recitaban a diario el rosario. Pero no por eso debemos tachar a Nennolina de “beatilla”. Todo lo contrario. Era sumamente avispada y le gustaba muchísimo cantar. La sonrisa no se le separaba de los labios. 

viernes, 5 de abril de 2013

«Ha hecho perder la fe de un amigo mío»

Los sacerdotes muchas veces metemos la pata. Somos seres humanos como todos, pero, debido a nuestra posición, se espera mucho de nosotros y, por lo mismo, muchas veces defraudamos. La gran mayoría busca identificarse con Cristo, entregarse a los demás. Pero también los hay que dan escándalo, que cometen graves faltas, que se asemejan más a Judas que a Pedro. Y los hay que, sin querer, causan daño con alguna de sus acciones, muy a su pesar. Esto es, justamente, lo que me ha pasado el día de hoy.

jueves, 21 de febrero de 2013

Me voy de Ejercicios Espirituales... y les invito a venir conmigo

El sacerdote está llamado a ser un puente entre Dios y los hombres, a unir el cielo y la tierra. Y esto no por voluntad o poder propios, sino por la gracia de estar unido al sacerdocio de Cristo. Una realidad que a todo sacerdote sobrecoge y que le anima a no detenerse en sí mismo, sino a ver que su mensaje va mucho más allá de lo que Él pueda hacer.
 
Los que me conocen saben que últimamente me he lanzado en la aventura de evangelizar a través de este nuevo continente llamado internet. Para algunos, mi actividad es demasiado frenética; para otros, es aún poca. Yo sólo intento hacer lo que puedo para que los demás encuentren a Cristo a través de cada artículo en el blog, de cada post en el Facebook o de cada tuit. Tal vez por eso he puesto como fondo de mi perfil de Twitter un camino de piedras: quiero ser pisado para que, a través de mí, los demás lleguen a Dios.

lunes, 11 de febrero de 2013

El Papa se va... ¿y nosotros?

¡Notición! El Papa anuncia que deja la Sede de Pedro y se retira a la oración. Y no, no es un bulo creado por malos vaticanistas ni por novelistas a lo Dan Brown: es una decisión madurada y anunciada por sorpresa por el mismo Benedicto XVI.
 
Como católico, uno puede maravillarse o quedar estupefacto ante esto. Yo, personalmente, he pasado de un "no puede ser" a una admiración por la humildad y valentía de un anciano de 86 años que se da cuenta que no puede seguir adelante. Y lo que Joseph Ratzinger empezó con humildad hace casi ocho años ("soy un humilde siervo de la viña del Señor") lo culmina con esa misma humildad.

martes, 29 de enero de 2013

Los ángeles custodios del actor y “soldado imperfecto de Dios” Steve Harvey


Cualquiera que conozca un poco el mundo de la comedia americana sabrá que Steve Harvey ocupa un lugar preeminente en ese campo. Actor en varias películas, hombre de entretenimiento en radio y televisión, autor de dos libros best-seller, Steve conduce actualmente el show Family Feud con gran éxito de audiencia.
 
Nacido en Welch (Virginia del Oeste), pasó por diversos trabajos antes de adentrarse en el mundo del espectáculo. Boxeador, vendedor de seguros, limpiador de alfombras y cartero fueron algunas de sus profesiones. Pero todo eso cambió el 8 de octubre de 1985, día en que Steve hizo su primer monólogo en Cleveland (Ohio). Desde entonces, y sobre todo tras su aparición en el programa Me and the Boys en 1994, Steve se lanzó al estrellato.