jueves, 19 de enero de 2012

El Kilimanjaro en silla de ruedas

No, no es una triste copia de la canción de Juan Luis Guerra («El Niágara en bicicleta»). Tampoco es una fábula o el título de un libro de superación personal, aunque mucho de eso también está presente. Es, sencillamente, la última proeza de un gran ser humano: el estadounidense Chris Waddell, paralítico de la cintura para abajo. 

Pero Chris no nació así. Apasionado del deporte, Chris era una de las grandes promesas de su país en el mundo del esquí, siendo él apenas universitario. Sin embargo, su vocación de esquiador quedó frustrada en marzo de 1988, cuando un terrible accidente le fracturó la columna vertebral.  

martes, 17 de enero de 2012

¿Qué quieres que le pidamos a Cristo Eucaristía por ti?

En casa, tenemos un regalito especial: estamos teniendo todos los días adoración ante el Santísimo Sacramento expuesto. Y la gente, que sabe lo bueno que es Dios, nos envía sus peticiones que nosotros, a su vez, le elevamos a Dios.

El post de hoy quiere ser más bien un regalito a todos ustedes e invitarles a que dejen su comentario en donde nos pongan qué intención quieren que nosotros le pidamos a Dios. Cada una que pongan, será puesta en una lista que nosotros le leemos a Dios. Y ojo, que lo hacemos delante de la Virgen María. Y Jesús sabe que si Él no actúa... ¡se lo decimos a su Mamá!

Esperamos, pues, sus comentarios: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe; el que busca, halla; y al llama, se le abrirá» (Mt 7, 7-8).

domingo, 15 de enero de 2012

Propongo una santa patrona para las uniones libres

Todos los ámbitos de nuestra sociedad se han buscado un protector y santo patrón: comerciantes, sacerdotes, ingenieros, banqueros, políticos, etc. Cada rincón del quehacer humano ha buscado la protección divina y la intercesión de un buen amigo en el cielo. Pues, digo yo, que puestos así, es importante no dejar fuera ningún rincón abandonado, por más doloros que pueda ser para nosotros. Bajando al quid de mi argumento, quisiera proponerles un santo patrono para una de las realidades más preocupantes en nuestra sociedad: las uniones libres entre la juventud de hoy.

Alguno puede preguntarse por qué sacar a colación un tema que no aparenta ser importante en medio de una crisis financiera que asola miles de hogares. En realidad -y creo que varios coincidirán conmigo- la crisis que vivimos tiene afincadas sus raíces en un campo mucho más que el económico: «la crisis económica actual es también una crisis de ética, sin ella la economía no puede funcionar y el hombre tiene que ser el centro de la economía y no al revés» (Papa Benedicto XVI, palabras de bienvenida en el aeropuerto de Barajas, JMJ de Madrid, 18-agosto-2011). Y la constatación en la vida diaria es demoledora. Por poner un botón de muestra, según datos difundidos hoy por el Instituto de Estadística de Cataluña en 2011, los matrimonios católicos disminuyeron un 13 % el año pasado en Cataluña, mientras que las uniones libres aumentaron un 3 %.

martes, 10 de enero de 2012

Mandy Smith, la chica de trece años que se casó con un Rolling Stone y ahora es católica

Lo tenía todo: fiestas, joyas, coches, una presencia física de modelo y un novio estrella de rock. Pero el problema estaba en que Mandy Smith contaba con sólo trece años cuando conoció y empezó a salir con Bill Wyman, el bajista, por ese entonces, de la banda The Rolling Stones.

Creció en Tottenham (Londres) con su hermana mayor Nicola y con su mamá Patsy, divorciada, que provenía de una familia católica irlandesa. De una belleza y presencia que la hacían pasar por una chica mucho mayor de lo que en realidad era, Mandy se iba con su hermana Nicola a fiestas para jóvenes de 18 y 19 años.

Y así fue como, una noche, recibieron unos tickets para una fiesta, en donde le presentaron a Bill Wyman. Yendo contracorriente, Mandy se enfrentó a todos, incluyendo a su familia: «Sí, me sentía avergonzada por esto. Después de todo, la relación se quedaba únicamente en el campo del sexo. Y yo sabía que estaba haciendo algo que era malo. Lo sabía».

martes, 3 de enero de 2012

Una lámpara para Aurora

A Cristiano Birarelli y a su mujer se les ha enfermado su niña pequeña. Al principio creyeron que se trataba de una recaída normal: «La niña nos tiene así desde su nacimiento, hace ya dieciséis meses; siempre le han acompañado las fiebres», me dice Cristiano. Pero esta vez llegaron las convulsiones y la cosa empeoró.

El trago fue muy amargo y, no hay por qué negarlo, las lágrimas también hicieron acto de presencia. Y aunque el panorama se presentaba muy negro, no era imposible: acudieron al hospital con rapidez.

Desde el primer momento de la enfermedad de su niña, me confesaría más adelante mi buen amigo, él se dirigía constantemente al que mejor podía ayudar a su hijita: «Me fui a hablar con Cristo y le pedí que me ayudara, que curara a Aurora». Asistía con más asiduidad a la Iglesia, casi diariamente, para elevar su plegaria.