No, no es una triste copia de la canción de Juan Luis Guerra («El Niágara en bicicleta»). Tampoco es una fábula o el título de un libro de superación personal, aunque mucho de eso también está presente. Es, sencillamente, la última proeza de un gran ser humano: el estadounidense Chris Waddell, paralítico de la cintura para abajo.Pero Chris no nació así. Apasionado del deporte, Chris era una de las grandes promesas de su país en el mundo del esquí, siendo él apenas universitario. Sin embargo, su vocación de esquiador quedó frustrada en marzo de 1988, cuando un terrible accidente le fracturó la columna vertebral.



